No hay tema de desabasto de piezas, por lo contrario, la producción de autopartes creció 19.6 por ciento
El desabasto de algunas autopartes y refacciones importadas han provocado que algunas agencias automotrices demoren hasta cuatro meses en reparar vehículos chocados o que muestran fallas o averías.
Lee Supervisan atención COVID-19 en el Hospital de Infectología de La RazaGuillermo Rosales, presidente de la Asociación Mexicana de Distribuidores de Automotores (AMDA) comentó que es un problema logístico el de los retrasos en las entregas de autopartes, debido a la disrupción que enfrenta la cadena global de suministro particularmente en China, Japón, Corea y Taiwán.
“Lo que estamos enfrentando a nivel global es un problema logístico que está habiendo retrasos en los fletes en diferentes productos incluyendo lo que son componentes. No hay una insuficiencia generalizada, puede en un momento dado haber un retraso en determinada autoparte igual, por supuesto que afecta poder cumplir con las reparaciones o la venta de la refacción como tal”, señaló.
Por su parte, Alberto Bustamante, director general de la Industria Nacional de Autopartes (INA) declaró que, a pesar de que existen personas usuarias que no han podido recuperar sus unidades, a nivel local no existe un desabasto de refacciones y aseguró que las demoras se deben más a la falta de personal que al desabasto de piezas.
Esto, dijo, es debido a que los pintores, mecánicos o chapistas que están en los talleres deben trabajar de forma presencial y muchos de ellos se contagiaron de COVID.
“No hay tema de desabasto de piezas, por lo contrario, la producción de autopartes creció 19.6 por ciento. Este rezago en la entrega de los vehículos en distribuidores se debe a que la gente que está en el servicio de las agencias está enferma por COVID, pero no hay desabasto de partes”, aseguró.
Por su parte, Antonio Reséndiz, subdirector de operaciones siniestros de Quálitas, afirmó que no existe un desabasto generalizado de refacciones, sino que el problema se debe a que muchas de las piezas no han podido movilizarse con la celeridad que se tenía antes de la emergencia sanitaria, en el 2019.
“Existió al principio de la pandemia una complicación en los transportes de las materias primas por parte de las navieras. Esto hizo que muchas marcas decidieran esperar hasta que se estabilizara el mercado para adquirir las refacciones. Es cierto que hoy no existe como tal un desabasto de refacciones de canasta básica como lo existió a principio de la pandemia (...) se tiene suficientes refacciones, pero su movimiento se está complicando”.
El subdirector de operaciones siniestros de Quálitas anticipó que esperan que el tema de la reparación de unidades se estabilice hasta la segunda mitad del año.
Foto: Archivo-e
LSM
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