Malestar por la mudanza de una parte del Poder Judicial a la funeraria “Camino al cielo”

Fermín Alejandro García

Fermín Alejandro García

Un fuerte malestar se ha provocado entre magistrados, funcionarios y trabajadores del Poder Judicial (PJ) poblano por la determinación que tomó el Consejo de la Judicatura –a cargo de Pedro Antonio Martínez Hernández– de cambiar la sede de tres órganos jurisdiccionales, pues se les ordenó que, a la mayor brevedad posible, dejen un amplio y moderno inmueble, para trasladarse al sitio más atípico para el aparato de administración de la justicia que es: el edificio de una agencia funeraria que lleva el nombre de Camino al Cielo.

Lo que en un principio parecía ser una broma macabra, de mal gusto, con el paso de los días esa disposición se ha concretado. Ahí donde se cremaban y se velaban los cuerpos sin vida de docenas de personas, es donde ahora van a despachar docenas de miembros del Poder Judicial.

Hace unos días se dio a conocer la distribución que habrá en el nuevo edificio, la cual es la siguiente:

Las oficialías de esos cuerpos jurisdiccionales serán ubicadas en lo que era el área de crematorios de Camino al Cielo, una funeraria ubicada en el número 615 del Bulevar Forjadores, en la colonia Ignacio Romero Vargas.

Mientras que los magistrados tendrán sus oficinas privadas en la zona donde se lloraba y se pedía perdón a los difuntos, ya que sus bufetes estarán en donde funcionaban los velatorios.

El personal está enojado porque el edificio de la funeraria Camino al Cielo no está adaptado para ser sede del Poder Judicial y porque se cree que hay un riesgo sanitario de laborar en donde se convertían en cenizas los restos de difuntos, cuyos familiares, decidían no enterrarlos.

El pasado 23 de marzo, el pleno del Consejo de la Judicatura tomó el acuerdo general mediante el cual se ordena que, a partir del jueves 25 del mismo mes, inicie la mudanza –al edificio de la funeraria– del personal, mobiliarios y archivos del Tribunal de Justicia Administrativa, de la Quinta Sala en Materia Civil y de la Sala Especializada en Materia Constitucional del Poder Judicial.

Los tres órganos jurisdiccionales afectados se encontraban en el edificio que lleva el nombre Tandra B–Cluster, ubicado en el número mil 933 del Bulevar Municipio Libre, en la Reserva Territorial Atlixcáyotl–Quetzalcóatl.

Es decir, las oficinas de dichos órganos estaban cerca de Ciudad Judicial, la sede central del PJ.

Según se cuenta que ese edificio Tandra B–Cluster sería propiedad de la familia de un ex presidente del Tribunal Superior de Justicia.

El argumento para que el PJ decidiera abandonar ese inmueble es que ya son muy altas las rentas y el Poder Judicial no tiene suficiente presupuesto para pagar precios excesivos.

Curiosamente el edificio de la funeraria Camino al Cielo sería propiedad de la familia de José Juan Espinosa Torres, ex edil de San Pedro Cholula y quien en su momento fue una destacada figura del movimiento obradorista de Puebla, pero hace unos años tras sufrir una persecución judicial abandonó las filas de la 4T y en el proceso electoral de 2024 participó como candidato del PRI a legislador.

Un comentario generalizado, o mejor dicho una sospecha, que se ha propalado en el llamado “radio pasillo” del Poder Judicial es que se dice que la única manera de entender porque se dejó un edificio amplio y moderno, para optarse por un inmueble pequeño y nada funcional, es que seguramente alguien del PJ podría haber cobrado “una jugosa comisión” por ese cambio.

 

 

clh

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